Mostrando entradas con la etiqueta hogar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hogar. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de enero de 2015

Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Papeles, ideas, pensamientos…


Papeles, ideas, pensamientos…

He recorrido ya un cuarto de siglo (y es muy poco tiempo en realidad), en busca de mi camino, mis metas y mis sueños y lo más sincero que aprendí es que la única batalla real entre conseguir lo que quieres y no realizarlo, es la lucha constante entre tú y tu yo interior, ese idilio interminable que se disputa a muerte súbita el atreverse o simplemente no hacerlo.

Aprendí que aunque lo neguemos o seamos reacios a nuestros sentimientos, siempre estamos en la búsqueda constante del amor, conscientemente o no.

Aprendí a decir no cuando es necesario, siempre me ha gustado ayudar a las personas, incluso si recién las conozco, puede que eso me convierta en un iluso, sé que tampoco soy un santo, pero tengo una gran fe en las personas, soñador o no… es mi manera de ser.

Aprendí a vivir sin preocuparme demasiado por los problemas, nosotros complicamos las cosas, es nuestra naturaleza, pero si la simplificaríamos y aceptamos las cosas o simplemente volvemos a intentar una y otra vez…

¿No sería grandioso?

Aún me falta aprender demasiado, ni siquiera tengo cumplida todas mis metas, pero ahí sigo intentando…

Es lo poco que he aprendido, y ¿Ustedes?...

Luis Pablo


Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Sobre mis 26 años cumplidos


Sobre mis 26 años...

El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.

Desde las primeras mañanas en que escuchaba la radio de mi padre a las 5 de la mañana, cuando tan solo tenía 6 años, en la que solo pensaba en los dibujos, las golosinas, el pelear con mi hermano mayor y todo parecía tan simple, pues la algarabía de un niño como yo y otros estaba en la imaginación de fábula enmarañada con tantos días gratificantes.

Recordé a mi hermano, que recién a mis 26 años estamos empezando a ser amigos, tuvimos muchas peleas, discusiones, pero a pesar de lo que pensaba él ahora es un padre ejemplar, un modelo a seguir y lo admiro por eso.

Recordé mi primer beso, ese que te deja sin aliento, que te parece gracioso por que no sabías si lo estabas haciendo bien y más que nada porque todo el recuerdo resulta tan vergonzoso que hasta el día hoy suelo sonreír.

Recordé a la primera persona que amé, a esa mujer con la que compartí poemas, recuerdos, peleas, canciones y después tantos años seguimos siendo amigos y la quiero como si fuera parte de mi familia.

Recordé mi etapa de incomprendido, de estilos musicales, el cambiar de look al vestir y tantas cosas que gracias a mi control de recuerdo puedo obviarlas.

Recordé 26 años de vida en una sola noche y aún pienso que todo fue grandioso, recordé mi infancia hasta el sonido del tráfico de las frías mañanas de esta ciudad en la que vivo ahora.

Gracias a las personas que estos años han estado conmigo, a mis hermanos, a mis padres, a mis mejores amigos, a mi mentora mi gran maestra Sonia Tara, a las personas que conocí y aun no conozco.

“El primer síntoma de la vejez, no fue ver mi rostro cambiante en un espejo, fueron las inmemorables historias y recuerdos que albergan mi mente, como una gran biblioteca que describen cada etapa de mi vida.”

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo

Regresar a casa… From the my Book of Love


Regresar a casa… From the my Book of Love

He regresado a casa, a ese pequeño espacio en mi corazón…
En donde los recuerdos toman formas,

En donde la sonrisa de mi madre al verme ilumina mi mañana,
Con esa mirada tan tierna y llena de amor, cargada de muchos años que pasan.

Un lugar con tantas historias, de algarabía, alegría y también de recuerdos tristes,
Ese es mi hogar… un lugar al que vuelvo caminando con la ilusión de siempre,
Que con los años todo envejece por fuera, pero mantiene esa magia única e incomprensible.

Un lugar en donde vi crecer a mis hermanos y ahora veo crecer a mi sobrino,
Un lugar pequeño y encantado como una fábula de ensueño,
Donde aprendí a reír y llorar, donde aprendí amar, caer y seguir levantándome…

Es ese lugar al que siempre volveré con una gran sonrisa.

Luis Pablo